La energía solar como forma de reducir la desigualdad y pobreza

La carencia de energía en las zonas rurales con mayor pobreza es uno de los indicadores más frecuentes que no permite que estas zonas tengan un crecimiento en sus actividades económicas, dejando a sus pobladores en condiciones precarias de subsistencia. Estas condiciones de precariedad pueden cambiar con la ayuda de la energía solar, de acuerdo con un informe de la FAO titulado “Energía solar fotovoltaica para la agricultura y desarrollo rural sostenibles”.

Las condiciones de pobreza en las zonas rurales se acentúan por diversos factores, sin embargo, la falta de luz es un factor clave que detiene o potencializa la implementación de otras estrategias dirigidas a combatir el hambre y pobreza en estas zonas, como es el caso del establecimiento de unidades de comunicación, salud, sistemas productivos, sistemas educativos, etc.

Las fuentes generadoras de energía destinadas a atender las zonas rurales de extrema pobreza deben cumplir con un triple propósito: 1. Económico, 2. Inocuo y amigable con el ambiente y 3. eficiente.  Es decir que sea de fácil acceso, que no contamine y que sea funcional para la población de escasos recursos, según informa la FAO, los paneles solares pueden cumplir estos propósitos. Cabe señalar que existen beneficios directos adicionales como la reducción de la delincuencia y generación de dinamismo socioeconómico en la población rural.

¿Porque no se ha implementado en los países más pobres del mundo?

La energía solar en comparación con la que se obtiene de los combustibles fósiles, son flexibles, requieren poco mantenimiento y son amigables para el medio ambiente, sin embargo, su costo elevado y el complemento de un sistema de almacenamiento con baterías, representa para los campesinos una gran limitante para la inclusión de estos sistemas en el medio rural.

Al igual que todos los productos que se comercializan en el mercado, los sistemas fotovoltaicos tienen costo que desafortunadamente siguen siendo relativamente altos y, por consiguiente, no son de fácil acceso, sin embargo, existen propuestas emanadas de los organismos internacionales enfocados en suministrar esta tecnología, mediante donaciones y programas de gobierno emanados de Asociaciones Civiles y gobiernos nacionales, los cuales promueven el suministro de sistemas fotovoltaicos de forma gratuita en las viviendas de extrema pobreza.

Actualmente se están generando acciones que posibilitan la opción de ingresar la tecnología fotovoltaica en estas zonas, dando alternativas y opciones de uso que en tiempos pasados no se podían imaginar, como es el caso de México donde  se están generando espacios en los cuales científicos de todo el mundo se han dado cita para el mes de noviembre donde se discutirá y propondrán soluciones para combatir el hambre, reducir la pobreza y contra restar  los gases efecto invernadero, mediante el uso de la energía solar (II Congreso Nacional de Secado y Cocción Solar de Alimentos, 2021).

Existen diversas alternativas enfocadas en reducir la brecha socioeconómica existente en el mundo, sin embargo, pocas opciones cumplen con los requisitos de la sustentabilidad, tal es el caso de la energía fotovoltaica, ya que su principal limitante son sus costos los cuales todavía no se encuentran al alcance de la población de escasos recurso.

En PROYINS nos gustaría conocer tu punto de vista relacionado a este tema, y si cuentas con comentarios que puedan generar opciones y alternativas de ayuda para estas zonas con gusto te atendemos en nuestra WhatsApp, o si prefieres nos encuentras en FACEBOOK.